Perspectiva de género en la prevención de enfermedades laborales: las camareras de piso

La situación laboral de las camareras de piso, como se sabe, es una de las más precarias del mercado de trabajo español. No sólo hay hoteles donde se paga a menos de 2 euros por habitación ─como comentábamos en nuestra entrevista a Ernest Cañada, autor de ‘Las que limpian los hoteles’─, sino que el número de estancias asignadas no son nada realistas con las horas de trabajo. El ritmo frenético con el que deben desarrollar sus tareas para “cumplir con el objetivo” provoca una gran cantidad de riesgos de todo tipo que, aunque no sea algo reconocido, acaban desembocando en enfermedad laboral.

Precisamente, este reconocimiento es el que se ha reclamado por el Grupo Parlamentario Socialista, con el apoyo de Unidos Podemos. Las lesiones típicas de otros sectores como la pintura o la carpintería son consideradas enfermedad laboral, mientras que las que son provocadas por movimientos repetitivos como hacer camas o empujar carros con ropa sucia no. Esto convierte las “Kellys” no sólo en un colectivo precario sino también desprotegido legalmente.

La propuesta del PSOE pasa por tener en cuenta la perspectiva de género en la prevención de riesgos laborales. Pues el sector de limpieza de hoteles está feminizado, a diferencia de otros como la pintura que se considera masculinizado. Para ello, apuntan, es necesario revisar la regulación de enfermedades profesionales.

Rocío de Frutos, portavoz de Empleo de los socialistas en el Congreso, registró dos proposiciones no de ley en las que se insta a cumplir la igualdad de mujeres y hombres en materia laboral. En la primera debería revisarse la actual ley de Prevención de Riesgos Laborales para incorporar la perspectiva de género, tanto en la gestión de la prevención como en el conjunto de obligaciones empresariales y demás agentes implicados en la prevención y en los Servicios de Prevención Ajenos.

Por otra parte, también se pidió añadir actuaciones que garanticen esta perspectiva en la Estrategia de Seguridad y Salud en el Trabajo 2015-2020, tanto en planes de acción como en campañas de divulgación. Además, se propuso incentivar a las empresas para que la incluyan en el plan de prevención, la evaluación de riesgos y planificación de la actividad preventiva.

La segunda proposición de no ley pide adoptar medidas legales para evitar que se den discriminaciones indirectas por razón de género. Para ello, habría que revisar el listado para que se contemplen entre las enfermedades profesionales las provocadas por posturas forzadas y movimientos repetitivos, también en las profesiones desempeñadas mayoritariamente por mujeres. Pues en ellas se sufren las mismas dolencias que en actividades donde los hombres tienen más representación y que sí aparecen como ejemplo en la norma.

Más medidas solicitadas son las inspecciones de trabajo en aquellos sectores de actividad donde las mujeres estén más presentes.

La transparencia como medida

Las reformas propuestas en el Congreso se hacen necesarias en un contexto en el que las propias trabajadoras denuncian estar siendo explotadas laboralmente. De hecho, esta lucha es el motivo por el que nació la asociación Las Kellys. Precisamente, el pasado octubre, las Kellys de Benidorm hicieron público su reclamo de un sello distintivo para premiar a los hoteles que sí acrediten buenas prácticas en las condiciones laborales de su plantilla. Un reclamo, también, para el turista que no quiere ser partícipe de los abusos a los que muchas se ven expuestas.

La propuesta fue recogida por el portavoz de Compromís Els Verds en el ayuntamiento, Josep Bigorra, para presentarla en el pleno de la ciudad. Aunque no se aprobaron todas las medidas reclamadas, sí lo fue la que pedía instar a la Diputación de Alicante y la Generalitat Valenciana a no subvencionar a los establecimientos que tengan abiertos expedientes administrativos y laborales.

Los progresos de las camareras de piso son lentos. Además hay que tener en cuenta que su lucha es por conseguir unos derechos de los que ya gozan otros colectivos desde hace tiempo. Siendo el turismo una de las principales industrias de este país, estas malas prácticas están demasiado extendidas. Pues es inconcebible que en un sector tan clave en España, la PRL esté tan descuidada. De hecho, desatender las obligaciones de las organizaciones para con los trabajadores es inexcusable en cualquier sector.

Por | 2017-12-01T10:37:02+00:00 1 de diciembre de 2017 |Blog, Enfermedades profesionales, Mercado de trabajo, Mujer, Riesgos psicosociales|Sin comentarios

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