Cómo tratar con el jefe que no soportas

Desgraciadamente, muchos de los que están contando los días o ya han empezado a disfrutar de sus vacaciones tienen como aliciente el poder estar unas semanas sin soportar a su jefe. Porque, no nos engañemos, existen muchos jefes que, con o sin la intención, acaban haciendo la vida imposible a sus trabajadores. Y, cuando decimos la vida, nos referimos tanto a la laboral como a la personal: pues la conciliación en España sigue siendo un problema para muchos.

Las vacaciones nos permitirán desconectar sí, pero si nuestro jefe es un problema, éste seguirá ahí cuando volvamos. Gonzalo Martínez de Miguel, director de Infova, los define como jefes antipáticos y argumenta que son personas que no acostumbran a hacer concesiones a sus trabajadores, no dan explicaciones sobre sus decisiones aunque afecten a otros y no les da vergüenza decir las cosas tal como las piensan sin unos mínimos de cortesía, con lo que pueden llegar a resultar faltones.

Eso sí, de la misma manera, el empresario ofrece algunos consejos para hacer más fácil nuestro trato con este tipo de personas en lo que llama las “Pautas para tratar con un jefe antipático”.

No hay que intentar cambiarlos

Si lo que ha corrompido su carácter es el exceso de poder (más del que podía gestionar), sólo la falta de éste le devolverá a la realidad.

Si puedes, evítalo

O que lo aguante quien no tenga más remedio. De Miguel comenta “normalmente los buenos profesionales con una autoestima sólida no toleran a ese tipo de jefes”. Si hay una oportunidad de mejora, ya sea fuera o dentro de la empresa, que te permita no trabajar con él o ella, aprovéchala.

Establece una línea de separación

Dibuja tus propios límites con él. A partir de qué tipo de trato vejatorio no vas a tolerar. El autor aconseja no permitir ni insultos ni gritos ni malos modos. Y ejemplifica: “Si te grita, te levantas y te vas. Este tipo de personas saben a quién pueden faltar y a quien no”. Nosotros añadimos: uno no siempre se puede permitir irse si el jefe le está gritando, a menos que no le dé miedo perder su trabajo. Desgraciadamente, hay quienes lo necesitan tanto que algunas veces les toca aguantar. En todo caso, si te ves forzado a aguantar según qué cosa, y tienes los medios para conseguir otro trabajo, plantéatelo. Porque, a veces, cuanto más se da más se te pide.

Nada personal

Si no quieres que se tome demasiadas confianzas, no se las des. Evita hablar con él de sus temas personales. No te involucres mucho si te explica alguna anécdota familiar, por ejemplo. De la misma manera, tú tampoco compartas ese tipo de información. Así te evitarás comentarios que puedan no sentarte bien o que use lo que sepa para hacerte daño.

Déjalo en la oficina

Intenta que no te afecte tanto como para llevarte el disgusto a casa, cuando acabes tu jornada laboral. De Miguel asegura que “para estos jefes lo que a ti te atormenta no les mueve un pelo”. No es un mal consejo. Aunque, a veces, decirlo es mucho más fácil que hacerlo. Si se padece estrés laboral y lo consideramos como una afección mental, ya no somos nosotros quien escogemos en qué pensar y en qué no cuando estamos angustiados. Es una situación mucho más grave y puede culminar en una baja laboral.

Y a vosotros, ¿qué os han parecido las pautas que da el director de Infova? ¿Os servirían si os encontráis en esa situación o se os hacen demasiado generales?

Podéis aportar más consejos útiles para tratar con un jefe antipático en la sección de comentarios.

Por | 2017-07-26T08:10:58+00:00 26 de julio de 2017 |Blog, Riesgos psicosociales|Sin comentarios

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