Queridos reyes magos… (II)

Soy Aida, os escribí el año pasado para pediros mejoras en la empresa donde trabajo, de parte mía y de mis compañeros. No todos obtuvimos lo que deseábamos, cosa que entendemos. Pero  algunos sí que hemos mejorado en nuestros puestos. Igualmente, nos hemos vuelto a reunir y me ha vuelto a tocar a mí escribir la carta. Ahora dicen que, como ya tengo práctica, podré hacerlo más rápido. Vale, pero esta vez empezaré por mí:

Al final no me apunté a las clases de alemán porque no tenía tiempo y me apunté a Pilates, así hago un poco de deporte, que siempre viene bien para la salud. Igualmente, he visto que hay cerca un instituto donde la gente aprende finés (que ahora me apetece más) y digo, pues me gustaría que me trajerais una jornada intensiva  los viernes para poder ir allí por la tarde. También necesitamos una bomba de calor nueva, ya que la de ahora no va bien y contamina mucho. Y a mí eso me preocupa.

Ahora ya sí, os transmito lo que me han pedido mis compañeros para este año. Todos hemos vuelto a ser muy buenos, aunque algunas veces se nos escape cotillear por los pasillos. Pero dicen que tampoco es tan malo.

María dice que está muy contenta con el entusiasmo que nos trajisteis el 2017, pero sigue siendo la única directiva mujer en la empresa y eso cada vez le preocupa más. Este año sólo os pide que, por favor, nos ayudéis a tener una empresa con más paridad.

Carlos y sus compañeros del taller tuvieron las botas de seguridad nuevas el año pasado y están muy satisfechos con ellas. De hecho, este año casi no hemos tenido accidentes. Aun así, siguen quedando pequeñas cosas que, dice él, se pueden solucionar mejor en prevención de riesgos. Con los cambios tecnológicos hay que estar muy al día y ellos trabajan con maquinaria muy nueva. Al final también les aumentaron el sueldo a los operarios y por eso os están muy agradecidos. Igualmente insiste, más cursos por favor.

Jordi, de RRHH, no está muy contento. No sólo no tuvo el responsable de felicidad que pedía el año pasado, sino que ahora tampoco trabaja con Amaia porque a ella no le renovaron el contrato. Ahora aun va más desbordado y, aunque sí le trajisteis la nueva silla, le siguen doliendo las cervicales porque siempre va muy estresado. Os pide que, por favor, le traigáis o un nuevo compañero que le ayude con la faena o tendrá que buscar otro trabajo porque está muy agotado.

Y luego está Pedro, el nuevo jefe comercial. Lleva 9 meses con nosotros y dice que este año no os pide nada porque está muy contento con que el pasado obtuviera este nuevo empleo. Ahora es muy feliz y no quiere pedir nada para dejar espacio al resto.

Aprovecho para deciros que veo que, aunque no lo pidiéramos, desde el año pasado ha aumentado el compañerismo y eso me reconforta mucho. Pues, aunque no tengamos todo lo que queramos, nos tenemos los unos a los otros y hay bastante buen rollo.

Muchas gracias por leer esta carta, reyes.

Os deseamos una feliz vuelta a Oriente. Conducid con cuidado, ahora que habéis cambiado los camellos por coches híbridos.

Firmado,

Aida

Por | 2018-01-03T08:37:47+00:00 3 de enero de 2018 |Blog|1 comentario

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