El tóner y el ‘pulmón de oficinista’

Quien considere la oficina como lugar seguro, debe ir cambiando de idea. La calidad del aire interior representa un problema de salud. La atmósfera de la oficina (continente) puede estar contaminada por múltiples sustancias vinculadas al contenido. Por ejemplo, el mobiliario, suelos y revestimientos (vapores de formaldehido), tapizados y otros materiales sintéticos, productos químicos, tóner. Este cóctel de polución ambiental afecta a la salud de los trabajadores, que desarrollan el síndrome de lo que se ha etiquetado como “pulmón de oficinista”, pero que no es un asunto nuevo, sino que existe desde el despegue de la reprografía.

Productos químicos en la oficina: tóner

La oficina es un reservorio de sustancias aerodispersas donde se mezcla el olor de los rotuladores, tintas, pegamentos, líquido corrector, el tóner de las impresoras y otros productos químicos susceptibles de emitir vapores a temperatura ambiente, y causar síntomas similares a la inhalación de formaldehido (compuesto orgánico presente en pinturas, barnices, disolventes, etc.). Entre los potenciales agresores ponemos el foco en las tintas en polvo (tóner).

Nunca deben emplearse brochas, pinceles o soplar sobre el polvo de tóner residual depositado en los cartuchos, porque, en ese caso, las micro-partículas quedan dispersas en el aire

Su composición incluye hasta un 85% de una resina plástica (polímero), que tiene la función de aglutinante, con bajo punto de fusión; un 10% de negro de humo, pigmento utilizado desde épocas remotas para obtener el color negro; el resto son agentes electrostáticos que intervienen en la transferencia de cargas que permiten la formación y migración de la imagen entre el tambor y el papel (impresión).

Las partículas de tóner tienen una granulometría (diámetro) que oscila entre 10 y 20 micras.  Ejercen efectos irritantes y sensibilizantes sobre las vías respiratorias: estornudos, tos crónica, irritaciones en la piel y ojos e, incluso, dolores de cabeza. Como micro-partículas, son muy inhalables, y tanto más nocivas cuanto más pequeñas son.

error de dispositivo-impresora

Un estudio australiano (2007) concluye que las impresoras láser liberan partículas muy pequeñas de tóner en el aire y pueden ser inhaladas profundamente en los pulmones, lo que representa un potencial de riesgo para la salud, causando –en el mejor de los casos- cuadros alérgicos.

De todos modos, desde hace décadas existe constancia epidemiológica del alto índice de morbi-mortalidad entre trabajadores cuyo puesto de trabajo estaba en la proximidad de máquinas fotocopiadoras. Ello llevó a la firma inventora de la xerografía a buscar alternativas al tóner en polvo.

Recientemente, la Administración de Finanzas de NRW (Nordrhein Westfalen), “Land” de Alemania, con 137 centros y más de 18.000 impresoras y copiadoras láser, desarrolló pruebas que ratificaban los efectos nocivos del tóner emitido por la maquinaria y su elevada incidencia en el absentismo laboral por enfermedad.

El citado estudio, conducido por el Instituto Landesgewerbeanstalt Bayern (LGA),  establecía como requisito para limitar las emisiones de impresoras-copiadoras su limpieza frecuente. Asimismo, desarrolla un protocolo para la limpieza por parte de los usuarios, debiendo usar una aspiradora con filtro de partículas HEPA (alta eficacia). Nunca deben emplearse brochas, pinceles o soplar sobre el polvo de tóner residual depositado en los cartuchos, porque, en ese caso, las micro-partículas quedan dispersas en el aire y son inhaladas por los trabajadores.

Potencial nocivo

Basta decir que el tóner no es una sustancia inocua, como lo demuestra el hecho de que debe contar con su FDS (Ficha de Datos de Seguridad). En la misma se hace constar que la IARC (Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer) considera el negro de humo como carcinógeno del grupo 2B para humanos.

Entre las dolencias inducidas pueden citarse las neumopatías granulomatosas (afectación del pulmón con tumoración), adenopatías con afectaciones pleurales y, en definitiva, enfermedades del aparato respiratorio. Como alérgeno, el tóner es responsable de la aparición de mucosidad en la nariz, picor de ojos y paladar e incluso erupciones cutáneas, alterando el sentido del olfato, la vista, el gusto y el tacto. La primera reacción alérgica es la hipersensibilidad, la segunda puede ser fatal si se presenta el shock anafiláctico (respuesta inmunológica intensa cuando el alérgeno accede al sistema circulatorio).

Manuel Domene. Periodista

Por | 2016-12-08T20:31:30+00:00 22 de abril de 2015 |Blog, Enfermedades profesionales|12 Comentarios

Sobre el autor:

12 Comentarios

  1. Vallejos Nestor 23 abril, 2015 en 2:01 pm- Responder

    El toner de las fotocopiadoras en que forma se comercializa? son siempre en polvos y tambien liquidas, ¿cual es la que se usa en la actualidad?

    • Paula Llull 24 abril, 2015 en 7:04 am- Responder

      Hola Néstor,

      Los cartuchos de tinta los utilizan las impresoras de inyección o chorro de tinta y el tóner que se utiliza en las impresoras láser.

  2. Voltar 27 abril, 2015 en 12:47 pm- Responder

    Muy acertado el artículo, y ello sólo es el principio, pues las oficinas que tienen alfombras aparte de la carga de fuego que poseen, al inflamarle libera tóxicos, acumula ácaros (solo recordemos el síndrome del edificio enfermo), y así podemos seguir con las cortinas, el papel, el clima etc. es buen momento gracias a su atinado texto,a reflexionar y “ponernos” las pilas.

    Es cuanto

    Voltar Varas Phd
    voltar.varas@yahoo.com.mx

    • Manuel Domene 27 abril, 2015 en 3:35 pm- Responder

      Así es, la oficina puede tener todos los síntomas del “edificio enfermo”. A su lista cabría añadir también la “electricidad sucia” (electrosmog) por radiación electromagnética, radiofrecuencias (wi-fi, wimax), lipoatrofia semicircular por efecto de las cargas electrostáticas… En fin, que si lo pensamos, se nos presenta un panorama apocalíptico del que pocas veces somos conscientes.

  3. MRE 30 octubre, 2015 en 2:59 pm- Responder

    He sufrido en el pasado una devastadora enfermedad respiratoria diagnosticada como asma con extremada intolerancia a los productos quimicos (sensibilidad quimica multiple). Todavia me duran los efectos. Fue causada por la exposicion a los vapores de una fotocopiadora y de una impresora laser. En la actualidad esos aparatos desprenden menos vapores por mejoras tecnicas pero en los 80 y 90 eran autenticas maquinas de gasear a los pobres oficinistas que estaban sentados todo el dia junto a aparatos en constante funcionamiento. A saber los daños que habran producido a la gente sin que ellos se enteraran. En el pasado cuando no habia internet en algunos casos no se sabia y en otros no se queria avisar de los riesgos de maquinas que estaban en todas partes y pertenecian a algunas de las empresas mas poderosas del mundo. Esas maquinas me han destrozado la salud y la vida y me han dejado sin ningun recurso pues nunca me quisieron reconocer la enfermedad. Seguro que lo mismo le ha pasado a otras personas. Si alguien quiere hacer correr la voz e intentar que los afectados nos pongamos en contacto por favor que deje aqui algun mensaje.

  4. Manuel Domene 2 noviembre, 2015 en 9:57 am- Responder

    Estimado lector,

    Conozco el problema que describe en su correo, y estoy de acuerdo con usted en que se ha silenciado o minimizado por motivos diversos.
    Todavía hoy, la oficina -por ejemplo- es un lugar tóxico donde los trabajadores se exponen a multitud de sustancias nocivas dispersas en el aire.

    Mis compañeros de redacción tienden a pensar que propago el alarmismo, pero no es así: el tóner es un peligro en tanto que nano-partícula (es muy inhalable) y atendiendo a que es un carcinógeno reconocido. Conozco el problema desde hace décadas, pues en los 80 trabajé en el departamento de marketing de Rank Xerox Española, y veía a los técnicos puliendo tambores de fotocopiadoras, y aspirando involuntariamente el polvo que la máquina derramaba… y aquellos técnicos parecían auténticos carboneros.

    Paso copia de este correo a nuestro departamento de publicaciones electrónicas por si quieren hacer uso de sus comentarios. Al tiempo que le invito -si así lo desea- a que me dé más información que podría ser constitutiva de otros artículos para dar visibilidad a este problema de salud laboral.

    Cuide su salud, y reciba un cordial saludo.

  5. miquel 15 noviembre, 2016 en 10:56 pm- Responder

    Madre mía he sido técnico de impresoras durante unos años y siempre seguí con el protocolo de sacar la máquina al exterior para realizar el mantenimiento cuando era necesario “soplarla” para su limpieza, nunca me dijeron nada de usar mascarilla ni de que pudiera ocasionar ningún daño ni por la empresa ni en los maravillosos cursos de formación en riesgos laborales. Pero puedo asegurar que tenía compañeros que no se preocupaban de sacar las máquinas y después de leer este articulo lo que puede hacer un espray de aire comprimido con ese polvo del tóner. El ambiente de toda la oficina quedaba muy cargado realmente.

    • aida BM 17 noviembre, 2016 en 9:19 am- Responder

      Muchas gracias por tu aportación, Miquel. Esperamos que a raíz de nuevas investigaciones mejore la situación para todos.

  6. Joel Almeira 31 marzo, 2017 en 9:48 pm- Responder

    Yo trabajo recargando tóner y trabajo sin implementos de seguridad ( sin gafas ni tapabocas) necesito saber que me causa este polvo en el cuerpo

  7. JCarlos 21 agosto, 2017 en 10:58 pm- Responder

    Que riesgos se tiene para una impresora hp de uso personal?

  8. Felix Reyes Taleno 13 octubre, 2017 en 11:18 pm- Responder

    Me hubiera gustado compartirlo en Faceb

Deje su comentario

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies