Los accidentes laborales causantes de baja y los siniestros mortales se redujeron en 2003 un 5,5% y un 6,4%, respectivamente, siendo el primer cambio de tendencia después de ocho años de continuos incrementos. Con todo, España, con nueve muertes por cada 100.000 trabajadores, se mantiene por encima de la media europea siniestralidad, cuyo ratio es cinco muertes por cada 100.000 trabajadores.
Según datos facilitados por la Secretaría de Salud Laboral de CCOO, el total de accidentes con baja en 2003 ascendió a 896.400 (52.496 menos que en 2002), de los que fueron leves 882.390 (53.681 menos), graves 11.437 (284 menos) y mortales 1.033 (71 menos). Sin embargo los accidentes “in itinere” (en el trayecto de ida o vuelta del trabajo), fueron 50 más que en 2002, y sumaron en total 493.
Durante el año pasado, la mayoría de las comunidades autónomas registraron una caída en el número de accidentes. El mayor descenso correspondió a Andalucía (11,6%), seguida de Baleares (10,5%) y Extremadura (10,3%). Las excepciones fueron La Rioja, donde los siniestros crecieron un 3,1%, Madrid (el 1,1%) y Castilla-La Mancha (un 0,1%).
Aunque el descenso se produjo en todos los sectores de actividad, en el sector agrario fue más pronunciado, con una caída de los accidentes mortales del 31,4%, seguido por la industria (8,8%), el sector servicios (6,6%) y la construcción (5,6%).
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