La ropa interior retardante de la llama y con tecnología PCM (Phase Change Material – Material de Cambio de Fase) aporta seguridad y confort.
Los EPI son necesarios para minimizar los accidentes laborales. Ahora, la nueva ropa interior retardante de la llama desarrollada por Outlast ofrece la ventaja añadida de la regulación activa de la temperatura gracias a la tecnología patentada Outlast® PCM. Estas nuevas prendas están certificadas según la norma europea EN 15025 (método de prueba para la propagación limitada de la llama). Junto al comportamiento al fuego, el aspecto del confort es esencial.
La prueba de fuego
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En agosto de 2009 se efectuó una prueba de cámara climática con una camiseta de manga corta hecha de Modacrylic FR (85%) y Lyocell (15%), que se comparó con una camiseta Outlast hecha con un 70% de Modacrylic FR y 30% de Outlast® Viscose. Los resultados de la prueba fueron concluyentes:
La camiseta Outlast ofrece resultados significativamente mejores en lo concerniente tanto a regulación de la temperatura como en la gestión de la humedad. En una simulación de entorno cálido, durante una prueba de 55 minutos, la camiseta Outlast mantuvo la temperatura de la piel más fría, produciendo hasta un 25% menos de sudor. La prueba ratificó que la tecnología Outlast reduce drásticamente el sobre-calentamiento.
“Cuando el usuario del vestuario de protección se encuentra confortable, su rendimiento se ve mejorado”, citan fuentes de Outlast para subrayar los beneficios de su tecnología.
¿Qué son los PCM’s?
Son la combinación de dos tecnologías conocidas. Por una parte, el micro-encapsulado, similar al que se emplea con la goma de mascar (al masticar rompemos una barrera, que libera el sabor), otro ejemplo son las pruebas de perfume que regalan algunas revistas (al frotar el papel rompemos las micro-cápsulas, que liberan la fragancia).
En el material Outlast también se emplean micro-cápsulas, pero el “escudo” de las mismas es estable y no se destruye. Dichas cápsulas son minúsculas (unas 1.000 caben en la punta de una aguja – 3 millones por cm2). Dentro de estas micro-cápsulas patentadas, conocidas como Outlast Thermocules®, se almacenan sustancias similares a la parafina, susceptibles de efectuar el cambio de fase. Este simple principio físico ocurre también con el agua, que se congela o se convierte en vapor aplicando o retirando energía. La tecnología PCM aprovecha esa misma ley física para generar sus efectos (regulación térmica).
Las ventajas de los productos Outlast® Adaptative Comfort® son, en resumen:
-Adaptación a la temperatura corporal
-Menor sobre-calentamiento
-Menos sudoración
-Menos enfriamiento
-Regulación activa de la temperatura (ni demasiado calor ni demasiado frío).
Outlast presenta sus últimas innovaciones en A+A, Pabellón 5, Stand C02.
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