Implaser 99, SLL., empresa aragonesa de veinticuatro trabajadores, especializada en la fabricación de pegatinas y señalización de seguridad, obtuvo el pasado mes de junio la certificación de AENOR para sus sistemas de gestión de I+D+i, según se hacía eco el Heraldo de Aragón en su edición del día 11 de julio de 2005.
IMPLASER es la cuarta compañía de la Comunidad que obtiene este distintivo, siendo la primera pequeña empresa española que ha certificado sus sistemas de gestión de la Investigación, el Desarrollo y la Innovación según la norma UNE 166000:2002-EX
AENOR publicó en 2002 estas normas, que algunas empresas están implantando y en la actualidad, sólo se han expedido 28 certificaciones en toda España. María Luisa Claver, directora de la delegación de AENOR en Aragón, explica que dichas normas son “como las UNE de Registro Empresa (CALIDAD), pero aplicadas a la investigación y a la innovación: auditamos la manera en que las empresas desarrollan sus investigaciones y certificamos una sistemática de trabajo”.
Implaser ha primado, desde su creación en 1999, la innovación y la investigación como pilares de su estrategia empresarial. Al respecto, Juan Pardo, uno de los cuatro fundadores de la compañía, asegura que “nosotros tenemos claro que, dentro de diez años, no podremos seguir fabricando lo mismo que ahora; si no innovamos, habremos muerto como empresa”.
La voluntad innovadora ha permitido a esta pyme destacarse en el desarrollo de productos de señalización con una luminiscencia superior a la que exigen las normativas, lo que se ha convertido en una ventaja competitiva desde que la empresa presentara sus señales Implaluz en la última edición de Sicur (2004), donde tuvieron muy buena acogida.
Investigar para innovar
Juan Pardo, que reconoce el esfuerzo que ha supuesto obtener la certificación en Innovación, anima a todas las empresas a “innovar, pues buscar nuevos productos y nuevos mercados sólo puede hacerse a través de la investigación”. Para este empresario el coste no es excusa.
“No se puede decir que no se investiga o innova porque es caro.... yo creo que, si quieres, puedes”, asegura Juan Pardo.”
Implaser desarrolla sus proyectos de investigación, orientados al cambio y la mejora continuos, en colaboración, desde principios de 2005, con la Universidad de Zaragoza, y más concretamente con los científicos D. Mariano Laguna, que tutela el proyecto de pigmentos y recubrimientos foto-luminiscentes, y D. Xermán de la Fuente, responsable de los proyectos relacionados con Láser. Ambos científicos pertenecen al CSIC (Centro Superior de Investigaciones Científicas) y al ICMA (Instituto de Ciencias y Materiales de Aragón).
La única queja de Juan Pardo tiene que ver con la actual política de subvenciones a la investigación. En ese sentido, manifiesta que “nos sentimos muy defraudados por las declaraciones bienintencionadas del gobierno a favor de la investigación y el paradójico recorte que han aplicado a dichas subvenciones. Nuestra solicitud de ayudas para el ejercicio 2006 ha sido denegada nada más presentarse, algo que nos parece insólito ya que siempre han sido estudiadas con más plazo, lo que da la sensación de haber sido más trabajadas, y contradice las declaraciones del presidente del gobierno al respecto. No podemos decir lo mismo del Gobierno de Aragón, con el que sí nos sentimos arropados”.
Implaser facturó 1,3 millones de euros en 2004 y cerró el ejercicio pasado con 1,65 millones de euros, un crecimiento superior al 25%.
Implaser, luminiscencia de alta calidad
La fotoluminiscencia es la capacidad de emisión de luz que tienen algunos productos tras su exposición a la luz eléctrica o natural. Es decir, el pigmento se excita durante la exposición a la luz y devuelve la energía acumulada en ausencia de la misma.
Esta característica hace ideal la utilización de la fotoluminiscencia en el campo de la señalización de seguridad para indicar medios de extinción, recorridos de evacuación y salvamentos, donde algunas Leyes, como la Norma Básica de Edificación, hacen obligatorio el uso de la fotoluminiscencia con arreglo a normas UNE 23035, o en su lugar la costosa instalación de un entramado de luces de emergencia y además de las obligatorias de acuerdo al Reglamento de Baja Tensión.
IMPLASER ha aprovechado al máximo las ventajas que ofrece la fotoluminiscencia para desarrollar una extensa gama de productos basados en las siguientes líneas de producto: Implaluz®, Implanorm® y balizamientos Implaluz®.
• Implaluz®
Las placas de la marca Implaluz®, la primera con altas propiedades luminiscentes desarrollada por la compañía, cuentan con la certificación de calidad “N” de AENOR (desde 2004). Su excelente luminiscencia las hace especialmente indicadas para instalar en lugares de pública concurrencia (de acuerdo a UNE 23035-4).
• Implanorm®
La familia de productos de la marca Implanorm®, también certificada por AENOR (desde agosto 2005), la más extensa de la compañía, en la actualidad dobla los mínimos de luminiscencia exigidos en la NBE-CPI/96. Producto idóneo para señalizar otras zonas distintas a las de pública concurrencia.
• Balizamientos Implaluz®
Por su alta luminiscencia, los Balizamientos Implaluz® están especialmente recomendados por la norma UNE 23035-3:2003, como apoyo a la señalización fotoluminiscente vertical, en paredes a menos de 40 cm del suelo, y en suelos, ofreciendo una garantía en evacuaciones con humo.
Otra de las líneas de producción de Implaser es la fabricación de pegatinas con tecnología UV. Se emplean en maquinaria, labores publicitarias, prevención riesgos laborales y placas de aluminio.
Por último, cabe citar las placas de aluminio de Implaser, con diferentes grosores, formas y colores, que están protegidas plásticamente para evitar su deterioro, y pensadas para la indicación de las características técnicas de máquinas, motores, etc.
La foto adjunta recoge el momento en que se hace entrega del certificado a Implaser.
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